Los 15 mejores monumentos para visitar en Praga - Hotel Rott

Los 15 mejores monumentos para visitar en Praga

Praga es una ciudad con arquitectura bien conservada construida a lo largo del último milenio, además de muchas otras atracciones que merece la pena visitar. Por este motivo, decidir cuál es la mejor depende más que nada de los gustos de los propios visitantes. 

Sin embargo, hay ciertos monumentos que todo turista debería ver independientemente de sus gustos, elementos que conforman el carácter del lugar y que están estrechamente conectados a él. Esta breve recomendación realizada por el personal del Hotel Rott puede darle al lector una pequeña pista de qué es lo que no puede perderse desde el punto de vista de un local, teniendo en cuenta una variada selección de monumentos: una gran estatua en movimiento, un cementerio, jardines, plazas…

Castillo de Praga

Claramente, el monumento número uno de todo el país, el lugar que ha sido y sigue siendo visitado por todos, es el Castillo de Praga: su dominio del espacio es evidente desde cualquier lugar alrededor de la ciudad histórica, y su supremacía simbólica sobre todo el resto de monumentos en la República Checa es obvia. La sede de los soberanos checos desde la antigüedad y la sede de los presidentes checos (o checoslovacos) desde 1918, es de hecho un gran complejo de edificios utilizados para diferentes propósitos, no solo un castillo en su sentido más estricto. 

A pesar de que solamente el Castillo merecería su propio ranking de mejores monumentos, nosotros nos vamos a quedar con el edificio del Antiguo Palacio Real, y respectivamente con la Sala de Vladislav. Este impresionante lugar medieval fue construido para los jinetes, y naturalmente cuenta con una escalera de acceso para ellos. Hoy en día, la sala se usa para los eventos estatales más especiales.

Además de esto, el complejo comprende también la catedral de San Vito, San Wenceslao y San Adalberto (que desde 1344 ha sido la sede del arzobispado de Praga), un convento, palacios nobles y muchos otros edificios. Una adecuada visita al Castillo y a todos sus espacios te llevará casi un día entero, y al bajar de él puedes acercarte a dar un paseo por el Jardín Vrtbovská, un ejemplo maravilloso del arte de la jardinería barroca. 

Plaza de Wenceslao

Plaza de Wenceslao

El siguiente puesto en nuestra lista corresponde a la plaza de Wenceslao, el punto de encuentro central de la nación. La Plaza de Wenceslao es bastante grande, ya que se empleó como mercado de caballos desde su fundación a mediados del siglo XV. Su arquitectura mezcla diferentes estilos, en su mayoría de finales del siglo XIX y principios del XX, y por lo tanto, su historia visible no es tan larga. Este lugar es considerado el corazón del país y puede que te suene de fotos de grandes concentraciones… Los Nazis ocupando Praga y cruzando la plaza en sus vehículos, así como Václav Havel en el balcón sobre la plaza: estas y muchas más son las imágenes que muestran la importancia de esta gran plaza en nuestra historia moderna.

Puente de Carlos

Charles bridge

Otro emblemático monumento, sin duda alguna, es el Puente de Carlos: uniendo las dos orillas opuestas del río Moldava, y decorado con estatuas barrocas de santos patronos, muchos piensan que es uno de los puentes más bonitos del mundo, y nosotros estamos de acuerdo. No es monumental ni tiene maravillas técnicas, pero desprende cierto encanto irrepetible que enamora a todo el mundo. Si estás programando tu viaje por tu cuenta, evita visitarlo en hora punta, ya que estará repleto: trata de ir temprano por la mañana o al anochecer: su magia te atrapará con gran intensidad.

Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí)

Plaza de la Ciudad Vieja
Plaza de la Ciudad Vieja

Otro lugar imprescindible que hay que visitar en Praga es la Plaza de la Ciudad Vieja, donde se encuentran el ayuntamiento y el reloj astronómico: a pesar de estar repleto de visitantes, merece la pena acercarse a esta plaza: no te pierdas la iglesia de Nuestra Señora de Týn, uno de los edificios religiosos góticos más antiguos de la plaza, y realiza una visita completa al interior del ayuntamiento, incluyendo la torre.

Cementerio judío

Los callejones de la Ciudad Vieja nos guían hasta al Cementerio Judío, un lugar mágico donde fueron enterrados miles y miles de judíos praguenses. Las lápidas, que por ser rigurosos dan la impresión de estar desnudas, comparten con los visitantes su larguísima historia y así presentan un recuerdo impresionante de los tiempos pasados.

Teatro Nacional (Národní divadlo)

El Teatro Nacional desempeñó un importante papel en la formación de la nación checa en la segunda mitad del siglo XIX, y sigue siendo un lugar al que todo el mundo debería ir, aunque solo sea una vez en la vida. Este gran edificio neorrenacentista situado en la rivera del Moldava, ofrece tours guiados para aquellos que no desean ver ninguna de las muchas representaciones de ópera o ballet. Un clásico en todos los sentidos…

Vltava River

Casa municipal y Rudolfinum

Nuestro siguiente punto corresponde a dos monumentos distintos, ya que pertenecen al mismo periodo y se emplean para el mismo propósito: la Casa Municipal y el Rudolfinum. Ambos datan de una era similar, aunque tienen algunas diferencias. Son sede de las mejores filarmónicas del país: la Filarmónica Checa, en el caso del Rudolfinum, y la de Praga en la Casa Municipal. Además de eso, ambos contienen grandes espacios de exposiciones donde se muestra arte de la mejor calidad, tanto checo como internacional.

Escalera del palacio Clam Gallas

En el propio centro de la ciudad podemos encontrarnos con la escalera barroca más grande de toda Europa Central, la cual fue ordenada construir por el conde Clam Gallas en su palacio. La escalera es accesible al público, junto con otros espacios del Archivo Municipal (función que desempeña hoy en día el palacio).

Convento de Santa Inés de Bohemia

Este punto está dedicado al Convento de Santa Inés, no solo por su belleza interior, que se ve aumentada por la exposición de arte gótico perteneciente a la Galería Nacional, sino también por su papel significativo en el pasado: fue el primer convento de caridad en Praga que amparaba a los pobres y ancianos.

Galería Nacional

Kinsky Palace
Kinsky Palace

Nuestra próxima elección es la sede principal de las exposiciones modernas de la Galería Nacional de Praga: el Palacio de Ferias. Es un edificio de estilo constructivista, creado para ferias de todo tipo en la época entre las dos Guerras Mundiales. Alberga las mejores colecciones privadas y estatales de la República Checa: desde impresionistas hasta fauvistas, desde Picasso hasta Moore, todos los aficionados de las artes visuales modernas se verán recompensados.

Casa Danzante

La Casa Danzante es una original construcción que data de la década de los noventa. Su forma poco convencional simboliza una pareja de baile, atrayendo los ojos y la mente de muchos.

Cabeza de Franz Kafka

Nuestro siguiente destino es una grandísima cabeza de Kafka en movimiento, que es nada más y nada menos que una estatua de David Černý, autor de otros edificios en la capital (lo recordaremos también al visitar la Torre de televisión en Žižkov por la que suben sus bebés). No importa cuántas veces hayas visitado Praga, ni si es de día o de noche. Esta estatua siempre atraerá y fascinará a todos.

Monumentos de la periferia: Torre de Žižkov y Hotel International

La anteriormente mencionada Torre de Televisión, situada en el distrito de Žižkov, fue construida a principios de los años noventa y ofrece unas vistas de la capital checa que dejan a todos sin respiración.

Otro lugar a visitar en el extrarradio de la ciudad es el Hotel International, que se localiza en el barrio Dejvice y data de los tiempos del duro régimen comunista. Este gran edificio fue construido tomando como ejemplo los edificios de Moscú, en el estilo del realismo socialista, y representa las ambiciones y autoconfianza de los primeros años del socialismo de manera fascinante.

Monte Petřín

Pensando en qué más podría complementar nuestra lista, hay una ruta que resulta una experiencia agradable si llevas a tus hijos de vacaciones a Praga: montar en el funicular para subir al monte Petřín y dar un paseo por la colina, visitando el laberinto de espejos, el observatorio y el monasterio de Strahov. Es una agradable excursión de medio día en un hermoso paisaje natural, muy recomendable en primavera, verano u otoño…

Hotel Rott, más que un simple hotel

hotel rott

El último punto de este recopilatorio es el propio edificio del Hotel Rott, que contiene pinturas originales creadas por el conocido pintor checo Mikoláš Aleš. Además de esto, en esta casa nació la primera cúpula de vidrio y hormigón en Praga, hecha para la familia de los Rott y su ferretería. Este espacio también es accesible hoy en día, ya que ahí se encuentra el famoso Hard Rock Café.

0

Registration

Forgotten Password?