Praga en invierno

Tal vez pregunte porqué ir a Praga en invierno con el frío penetrando los huesos, cuando no es agradable estar afuera. Pese a eso, en invierno, la estancia en Praga tiene magia que no se puede vivir en otras estaciones del año. Una parte de su magia invernal consiste en la ausencia de la muchedumbre pasando por las arterias turísticas de Praga durante la mayor parte del año.

 

El paseo pro las calles medio vacías de la capital es una experiencia excepcional que no se olvida. Al encontrar sólo unos hombrecillos en el Puente de Carlos (Karlův most) vivirá una impresión que no pudiera vivir durante todo el año al abrirse paso por la muchedumbre de turistas infinita. Podrá admirar todas esas estatuas barrocas sin estar empujado, escuchará tranquilamente sus cuentos y disfrutará del Moldava debajo de sus ojos dejando que hable la historia.

 

Sucumba a la magia blanca

 

Con poca suerte de vivir la nieve en Praga, tendrá una experiencia aún más intensificada. Las colinas y los tejados bajo la nieve son famosos sin exagerar, la ciudad se convierte en maravilloso bajo un manto blanco. De repente, los contornos blancos destacan muchos detalles finos que, de lo contrario, pasan desapercibidos: chimeneas de formas muy raras, plataformitas y peldañitos, ornamentos pequeñitos que decoran las fachadas de las casas y las ventanas.

 

Se dará cuenta de ello incluso durante su alojamiento. De repente, Praga se ha callado, se pueden oír sus propios pasos crujiendo en la nieve o los cascos de los caballos cubiertos con mantas que tiran carruajes con los turistas desde la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí) por la Pequeña Plaza (Malé náměstí) hasta el río. No es necesario que cierre sus ojos para sentirse en la mitad del siglo XIX.

 

Placer en Praga invernal

 

Si necesite calentarse, aproveche uno de muchos modos. Puede tomar un vaso del vino cocido o una pieza exquisita caliente en el mercado en la Plaza de la Ciudad Vieja sólo unos pasos del hotel Rott. Puede sacar provecho de muchos museos y galerías ofrecidos por Praga calentándose al admirar el arte, la historia o cualquier otra cosa. O simplemente tome una taza de té caliente en el Restaurante Nuance.

 

Si sigue titubeando adonde ir con su familia o amigos en invierno, Praga puede ser una elección acertada. La estancia en Praga le enriquecerá únicamente.