Praga por un día

Pese a que Praga es una metrópoli y los residentes que viven aquí la mayor parte de su vida no conocen todos sus rincones, lo importante se puede pasar por un solo día. En esencia, las partes más viejas de la ciudad que forman parte del centro histórico de Praga de hoy consisten de dos partes contiguas al Moldava en las orillas opuestas – Ciudad Vieja de Praga (Staré Město pražské) y Ciudad Pequeña (Malá Strana).

 

Se dice que ya alrededor de 1300 vivía en Praga desde 8 hasta 10 mil habitantes aumentándose este número hasta 40 mil durante el esfuerzo constructivo de Carlos IV. Durante las guerras husitas, y debido a ellas, descendió este número a 30 mil que siguió siendo probablemente hasta el fin de la Edad Media. El paseo para ver los monumentos más importantes de Praga es una trayectoria por esa población medieval, fácilmente accesible a pie para sus entonces habitantes.

 

Disfrute de los grandes panoramas de Praga

 

Durante su estancia en Praga, más vale empezar su paseo de todo el día en el recinto del Monasterio de Strahov (Strahovský klášter) sobre el Castillo de Praga (Pražský hrad), la sede los príncipes, más tarde los reyes. Justo desde ahí se puede abarcar con la vista todo el centro histórico obteniendo así la idea sobre su tamaño, variedad y cosas que nos están esperando. Strahov es una palabra que indica el lugar de la guarda; pues este monasterio tenía la tarea de guardar el camino de acceso al castillo de Praga desde la parte occidental, pues estratégica. En nueve siglos, este monasterio había pasado muchas reconstrucciones y cambios, pero su adaptación y estructura original se ha conservado hasta hoy.

 

Desde el Monasterio de Strahov, dando un rodeo pequeño a través del Mundo Nuevo (Nový Svět), el lugar de las casitas pintorescas, seguiremos el camino a la Plaza Hradčanské, justo delante del recinto del Castillo de Praga. Se dice que es el recinto más vasto de la Europa central teniendo como su parte unas iglesias y capillas, palacios religiosos y aristocráticos y un número de otros edificios. Por supuesto, no omitiremos la visita de la Catedral de San Vito, San Venceslao y San Adalberto (Katedrála svatého Víta, Václava a Vojtěcha), la obra maestra de los arquitectos de todos los siglos.

 

Atravesando el Moldava y siguiendo a la Ciudad Vieja

 

Desde el Castillo se puede llegar por las Antiguas escaleras del Castillo (Staré zámecké schody) a la Ciudad Pequeña, el barrio de los jardines y palacios. Ningún visitante debería omitir por lo menos el palacio más extenso – el Palacio Valdštejnský (Valdštejnský palác) y su jardín. El paseo por las callejuelas de la Ciudad Pequeña revelará muchas más bellezas y cosas interesantes arquitectónicas y históricas. Su camino debería desembocar junto al Puente de Carlos (Karlův most), la construcción uniendo desde el siglo catorce ambas partes más viejas de la ciudad.

 

La Ciudad Vieja de Praga había sido una parte comercial y, hasta que haya sido fundada la Ciudad Nueva de Praga, también una parte de producción y artesana de la población medieval. Su apariencia de hoy corresponde con ello: las casas antiguas burguesas apretándose en las callejuelas bastante estrechas y tortuosas y entre ellas aquí y allí sedes ostentosas como el Palacio Clam-Gallas (Clam-Gallasův palác) con sus cinco alas que ocupan todo el bloque entre las calles. Aún más extenso es el espacio del recinto de la sede jesuita Clementinum.

 

Nuestro paseo tiene que terminar en la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí) que es el lugar central de la ciudad por muchos siglos con su ayuntamiento, Reloj Astronómico medieval (Orloj), casas burguesas y palacios. Desde ahí basta dar unos pasos a la Pequeña Plaza (Malé náměstí) o sea La Plaza del Mercado (Malý rynek) y a los edificios hermosos del hotel Rott y Nuance restaurante.